JCH TRACKER 200: horquillas invertidas y llanta doble propósito
Empezar en todo terreno con una moto pesada y de taco puro suele terminar en frustración. La
JCH TRACKER 200 apunta al otro lado: 112 kilos, llanta doble propósito y una postura cómoda para maniobrar sin pelearse con ella.
Motor de 197 cc, varillero y refrigerado por aire
El motor de la JCH TRACKER 200 es un monocilíndrico de cuatro tiempos OHV que entrega 13 HP a 7500 RPM y 13.5 NM de torque a 6500 RPM. El varillero prioriza la fuerza abajo, que es lo que sirve para salir de un hueco o subir una cuesta sin patinar el embrague.
El encendido es CDI y el arranque tiene botón y pedal. Al ser carburada, la calibración se resuelve en cualquier taller de barrio, sin equipos de diagnóstico y con repuestos que se consiguen en todos lados.
Llanta doble propósito para ciudad y trocha
La JCH TRACKER 200 calza 110/90-17 adelante y 130/80-17 atrás, con dibujo mixto. No es el taco separado de una enduro pura: los bloques están más juntos, así que agarra bien en asfalto y sigue mordiendo cuando el camino se pone suelto.
Los dos aros son de rayos, que reparten el golpe entre los radios en lugar de concentrarlo, y cuando se descentran se tensan y siguen andando sin cambiar la pieza entera ni pedir un repuesto especial.
Horquillas invertidas y monoshock atrás
Adelante van horquillas telescópicas invertidas: el tubo grueso queda arriba, donde más esfuerzo hay, y la moto se planta mejor al frenar. Es poco común encontrarlas en esta cilindrada: lo normal a este precio son horquillas convencionales.
Atrás, un amortiguador central alineado con el eje que traga los golpes fuertes mejor que dos amortiguadores laterales. Ese conjunto es el que sostiene la JCH TRACKER 200 cuando el camino deja de ser parejo.
La JCH TRACKER 200 frena con disco adelante
Adelante lleva disco, que es donde se juega la mayor parte de la frenada. Atrás va tambor: al ir cerrado no le entra tierra ni agua, y en una moto que anda fuera del asfalto eso alarga bastante la vida de las zapatas.
Las pastillas y las zapatas se consiguen en cualquier tienda de repuestos, sin pedirlas de encargo ni depender de un taller autorizado, que en una moto de uso diario se agradece.
112 kilos, tanque de 14 litros y parrilla de tubo
La JCH TRACKER 200 mide 198 cm de largo, 78.5 de ancho y 142 de alto, y pesa 112 kilos. Admite hasta 150 kg de carga útil entre piloto, acompañante y equipaje, y la caja es mecánica de cinco cambios.
El tanque guarda 3.7 galones, unos 14 litros. Atrás lleva parrilla de tubo para amarrar una cajuela, y el escape alto viene con su protector para no quemarse la pierna ni golpearlo contra una piedra al cruzar un tramo suelto.
Empieza con la JCH TRACKER 200
En el manubrio lleva protectores de manos y dos luces exploradoras que suman alcance en un camino sin postes. De fábrica ya viene además con alarma y cargador USB, y el tablero es digital, con velocímetro, tacómetro, medidor de gasolina e indicador de marcha.
Se entrega con un año de garantía, tres mantenimientos de mano de obra, casco de regalo, kit de herramientas y la placa con tarjeta de rodaje. Para pagarla por partes, revisa el
financiamiento en cuotas.
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